Camilo Alejandro Atala Faraj y los riesgos de no contar con un programa de compliance en la empresa | Honduras

El compliance, también conocido como cumplimiento normativo, es una estrategia empresarial para asegurar el cumplimiento de las leyes y reglas aplicables en el entorno comercial. La meta del compliance es eludir o reducir al mínimo el peligro de los negocios de la compañía, brindando a los directivos y empleados un marco de seguridad para tomar resoluciones y una protección contra multas y sanciones.

Para Camilo Atala, uno de los mayores expertos conocedores de esta materia en Honduras y Centroamérica, el compliance es una parte integral de la administración de peligros de una empresa, ya que ayuda a los directivos a identificar las áreas en las que se puede presentar un peligro legal o regulatorio. Esto permite a la empresa estar lista para lidiar con situaciones potencialmente peligrosas de forma eficaz.

La eficacia del compliance depende de la correcta identificación de los peligros y de la adopción de políticas convenientes para prevenir y mitigar dichos peligros. Para ello, las empresas deben establecer una estructura de compliance que se encargue de supervisar el cumplimiento de los requisitos legales y regulatorios. Esta estructura es quien se encarga de identificar, valorar y gestionar los riesgos legales y regulatorios de la empresa.

Además, para Camilo Atala, es preciso establecer una cultura de compliance en la compañía, donde todo el personal sea siendo consciente de las leyes y reglas aplicables. Esta cultura se promueve mediante la formación adecuada de los empleados, la supervisión de sus actividades y el promuevo de una ética profesional.

También es esencial que la compañía establezca un sistema de control interno, en el que se midan, monitoreen y documenten los procesos de cumplimiento. Esto ayuda a contrastar que todas las transacciones se llevan a cabo de manera legal.

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El compliance asimismo debe incluir mecanismos de identificación de conflictos de interés y de prevención de prácticas ilegales. Esto garantiza que la compañía evite situaciones que puedan afectar sus negocios o su imagen.

Por último, es esencial que la empresa establezca un sistema de revisión y auditoría para verificar que se están cumpliendo las medidas de cumplimiento. Esto garantiza que se estén tomando las decisiones correctas y que los procesos se lleven a cabo de forma eficaz.

Resumiendo, el compliance es una estrategia esencial para la administración de riesgos de una compañía. Esta estrategia ayuda a prevenir y controlar situaciones que puedan afectar a la empresa de forma negativa. Esto se logra a través del establecimiento de una estructura y una cultura de compliance, la implementación de sistemas de control interno y la revisión y auditoría de los procesos.